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Baby hortalizas: novedoso proyecto toma fuerza en Chiloé

12 junio, 2019

Un grupo de productoras de hortalizas de distintos puntos de Chiloé está haciendo noticia en estos días gracias a un proyecto ejecutado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), que busca introducir el cultivo de baby hortalizas y mini papas nativas para el mercado gourmet de la Isla Grande.

Esta iniciativa está a cargo del Centro Experimental INIA Butalcura y cuenta con el financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Lagos, con el apoyo de la Asociación Gremial Chiloé Cocina.

“La idea fue establecer las bases tecnológicas adecuadas para la producción de estos productos agroalimentarios, que tienen un potencial productivo y comercial en el sector gastronómico. Queremos dotar de nuevas alternativas productivas y comerciales a pequeños y medianos productores hortochacareros, conectándolos con nuevas tendencias alimentarias, capacitándolos y aprovechando las ventajas de la demanda existente por parte del sector turístico”, comentó Gabriel Peña, jefe del proyecto.

El profesional de Inia Butalcura explicó que “mediante el método de cultivo hidropónico se estableció la producción de especies y variedades tanto de hortalizas tradicionales como de nuevos vegetales con potencial comercial. Asimismo, se realizó un ensayo de papas para evaluar las posibilidades de obtener un producto comercial para consumo en Chile. Para ello, 40 productores y 10 asesores técnicos han participado de los talleres, seminarios y días de campo realizados en las comunas de Castro, Chonchi y Ancud”.

Además de dotar al capital humano, la iniciativa consideró la introducción de nuevas especies y variedades de mini-hortalizas para la producción gourmet tales como acelga, lechugas, betarragas, rúcula, mizuna, mostaza, entre otras. Asimismo, se desarrolló un paquete tecnológico para la producción y comercialización de este tipo de productos con la edición de un manual del cultivo. También se han realizado estudios de mercado, nutricionales y de calibre para el caso de mini papas.

POSITIVA EXPERIENCIA

Mara Saldivia, es productora de hortalizas del sector de Tauco, en la comuna de Chonchi. Tiene 4 invernaderos y produce de manera tradicional pepino, lechugas, tomate y tomate cherry, que vende en el mercado de Chonchi.

Gracias a este proyecto hoy tiene 5 variedades de lechugas, betarraga y también tiene papas y espera trabajar pronto con mini papas nativas.

“En la primera temporada, como estábamos recién aprendiendo a producir con este nuevo sistema, dejé la producción para la casa y ahora que ya sabemos producir tenemos que buscar un poder comprador”, afirmó.

La señora Mara es una mujer emprendedora. A su juicio, “este proyecto es un buen complemento a lo que nosotros hacemos tradicionalmente”.

Añadió que “nosotros ya tuvimos la experiencia de venderle a un restaurante cercano a los palafitos Gamboa en Castro, donde trabaja mi hija, y creemos que es ahí donde podemos vender las baby hortalizas, ya que en los mercados es más difícil. La gente compra sólo lo que conoce y esto es algo nuevo, por eso es que vamos a enfocarnos en hoteles o restaurantes que deseen salir de lo común y quieran diferenciarse”.

Lilibett Nancucheo vive a 25 kilómetros de Ancud y participa en el proyecto. Tiene baby hortalizas en invernadero, con camas de agua. Se trata de una unidad experimental, con distintas variedades de lechuga, kale, mizuna, mostaza y betarraga, entre otros productos.

Para Marina Calisto, del sector Llicaldad, distante a unos 6 kilómetros de Castro “este proyecto ha sido muy interesante, porque es la primera vez que se da algo así acá en Chiloé”.

La verdad estamos muy contentas con el trabajo del INIA y las capacitaciones que hemos recibido. “En todas las reuniones y visitas nosotros le sacamos el jugo a Carlos que es el especialista del INIA que nos apoya, porque sabe y nos ha enseñado mucho”.

Hoy produce orgullosa kale de color, mix asiáticos y lechugas de 5 variedades de distintos colores. “La temporada pasada logré vender en hoteles de Castro. Como ésto es algo muy nuevo cuesta un poco, pero las personas que han probado el producto siguen comprando porque es de muy buena calidad y distinto”, puntualizó.

Fuente: Campo Sureño


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