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Copeval

Recomendaciones para realizar injertos

16 mayo, 2018

El injerto es un método de multiplicación, que consiste en unir dos porciones de una planta para formar un solo individuo. Por lo tanto, en un injerto se distinguen dos partes: la primera es el porta-injerto o patrón que provee la raíz y parte del tronco, y la segunda parte está formada por el injerto o púa, la cual es responsable de formar la copa del árbol.

La base de un buen injerto radica en los siguientes puntos: La yema del injerto debe estar bien desarrollada y debe corresponder a una yema vegetativa. El patrón debe poseer una raíz con reservas y en buenas condiciones, es decir, debe estar libre de plagas y enfermedades.

Además, debe existir una compatibilidad entre patrón e injerto, la cual es exitosa cuando la unión se realiza dentro de una misma especie (por ejemplo: manzano sobre manzano) y en algunos casos entre distintas especies (ej. manzano sobre peral, peral europeo sobre membrillo), pero mientras más alejadas sean las especies (ej. durazno – ciruelo) menor será la unión patrón-injerto, aumentando el riesgo de desprendimiento.

Otro factor a tener en cuenta es la unión exacta entre la corteza del patrón y la corteza del injerto, para promover una rápida cicatrización de la unión.

RAZONES PARA INJERTAR

La finalidad de esta técnica de multiplicación es poder otorgar algunas características dadas por los patrones, como por ejemplo:

-Mayor adaptación al medio: algunos patrones otorgan al injerto una mayor resistencia a condiciones de sequía, suelos anegados, o a distintas características físicas y químicas del suelo.

-Aumentar el número de árboles por hectárea y adelantar su entrada en producción: un ejemplo de ello es la utilización de patrones de menor vigor, los que pueden producir árboles de menor tamaño.

-Mayor resistencia al ataque de plagas y enfermedades.

CLASIFICACIÓN DE LOS INJERTOS

En general, los tipos de injertos que tenemos son de yema y de púa.

Los injertos de púa son aquellos donde el injerto está provisto de una rama de un año de edad con una o varias yemas vegetativas. Entre las variaciones de este injerto tenemos, de púa terminal, de empalme con lengüeta, de púa y hendidura.

El injerto de yema es aquel donde la parte a injertar está constituida solo por una yema bien desarrollada; el momento de realizarlo es a principios de primavera o finales de verano. Un requisito para realizar este tipo de injertos es que el portainjerto este en actividad cambial con su corteza desprendible. Entre los injertos de yema tenemos de parche, anillo, en T y astilla.

Fuente: Campo Sureño


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