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FMC

El desafío es reinventar a las legumbres

16 abril, 2018

La Fundación para la Innovación Agraria presentó su estudio sobre Legumbres en nuestro país, mostrando sus oportunidades competitivas y de innovación. Esto se produjo justamente en el seminario de Polos Territoriales de Legumbres, instancia que permitirá transformar y potenciar la industria de alimentos en Chile.

“Durante las últimas décadas, en Chile ha habido una disminución de la superficie sembrada de legumbres, lo que se explica por una pérdida de competitividad frente a otros cultivos anuales o perennes (herbáceos, frutales o forestales), que han incrementado su demanda nacional e internacional. Ellos han desplazado la producción chilena de legumbres a zonas marginales, especialmente de lenteja y garbanzo, lo que ha incrementado la importación de estas”, advierte el estudio FIA “Oportunidades para el desarrollo competitivo de las leguminosas de grano seco en Chile” en su análisis de la industria de legumbres de grano seco

Y este problema es uno de los principales obstáculos que presenta el sector para lograr un desarrollo en nuestro país. “Teníamos poca información de la industria a nivel nacional para una toma de decisiones adecuada”, explicó Constanza Pérez, ejecutiva de programas de innovación de FIA. “Quisimos identificar las oportunidades para potenciar el desarrollo competitivo de las leguminosas de grano seco, específicamente para porotos, lentejas y garbanzos”, agrega.

Ante ello, se destacan cuatro ejes principales que dejan en evidencia la necesidad de potenciar las legumbres en nuestro país: son un aporte a la alimentación saludable por su alto contenido de proteínas vegetal; Chile cuenta con variedades locales que se destacan por su valor nutritivo y culinario, otorgándole un sello diferenciador e identidad territorial a las preparaciones gastronómicas; contribución a la agricultura sustentable y cambio climático, fijando el nitrógeno desde la atmósfera, entregándoselo al suelo y enriqueciéndolo, disminuyendo de esta forma  la necesidad del uso de fertilizantes sintéticos en base nitrógeno y con alta diversidad genética que permite una gran adaptabilidad a diversos climas, siendo una alternativa para agricultores que deben hacer frente al cambio climático; y la estrecha vinculación de las legumbres con la pequeña agricultura del secano.

A nivel nacional e internacional, el estudio entregó información relevante que caracteriza a la industria en el ámbito productivo, tecnológico, procesamiento, organización y comercialización. “En nuestro país, tenemos una calidad de la semilla heterogénea, por baja disponibilidad de semillas certificadas, altos costos de producción, en comparación con otros países y baja productividad por hectárea. En tecnología deberíamos aproximarnos a la mecanización y capacitación para los agricultores, lo que debe ir de la mano con mayor asociación entre productores, y articulación y coordinación entre los agentes de la cadena. Además, existe un bajo desarrollo comercial por parte de las unidades productivas y sin duda debemos pensar en el valor agregado que podemos proporcionar a las legumbres nacionales”, explicó Constanza Pérez.

Esto a diferencia de lo que existe a nivel internacional, donde  las semillas han sido certificadas, cuentan con altos niveles de control de calidad, tecnología altamente calificada y eficiente, asociado a una  gran mecanización y diversidad en los procesamientos para el desarrollo de productos en base a legumbres, generando una industria bien posicionada en los respectivos mercados.

INNOVACIÓN EN LA CADENA DE LEGUMBRES

“Por ejemplo, las potencialidades en poroto están muy bien aprovechadas en otros países, con gran diversidad de productos y subproductos. Posterior al proceso de descarificado del grano, podemos aprovechar la fibra de la cáscara para incorporarla en diversas matrices alimentarias como barras energéticas, galletas o con el objetivo de reducir ingredientes críticos”, señaló la ejecutiva de programas de innovación.

La molienda seca es una de las alternativas que ha ido surgiendo con gran potencial, donde se pueden obtener harinas altas en proteína y libres de gluten. Otro destino de los granos secos puede ser la molienda en húmedo, extrayendo diversos componentes como almidón, polisacáridos, micronutrientes y proteínas, los cuales se pueden utilizar con propiedades funcionales como los aglutinantes o espesantes, o también pueden derivar en alimentos funcionales o fortificados.

Siguiendo esa misma línea es que FIA junto a Transforma Alimentos, con cofinanciamiento del Fondo de Inversión Estratégica, FIE, han apoyado el desarrollo de cinco Polos Territoriales de Desarrollo Estratégico territorial. En el caso del Polo Legumbres, es liderado por la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Central y Universidad de Talca, INIA Quilamapu en conjunto con productores desde la V a la VIII región, y también con empresas transformadoras, Granotec y Tucapel, que comprometen encadenarse con los agricultores.

“Considerando estas tendencias y potencialidades del cultivo es que sentíamos que constituía una oportunidad única para el país, y con ello reinventar a las legumbres en Chile transformando esta materia prima en un portafolio de productos más sofisticados, con mayor valor para el mercado”, explicó Loreto Burgos, ejecutiva de innovación de FIA y quien supervisa este polo territorial.

En el contexto del “I Seminario Polo Legumbres” se señaló que el objetivo principal del proyecto Polo Legumbres es generar nuevos ingredientes funcionales derivados de las semillas de leguminosas (porotos, garbanzos y lentejas), destacándose como productos las proteínas, fibras, almidones, mezclas de leguminosas con cereales, entre otros. “Tanto a nivel nacional como internacional el consumo de legumbres ha ido en disminución, pero sus beneficios tanto para la salud como el medio ambiente hacen necesario volver a impulsar su cultivo. En nuestro Polo, se realizarán ensayos en diferentes prácticas agronómicas con pequeños agricultores de secano entre la región de Valparaíso y Biobío, donde se seleccionarán a las mejores variedades, y se progresará en las prácticas sustentables de fertilización, protección de plantas y riego suplementario, entre otras, y como éstas puedan afectar positivamente la producción de ingredientes funcionales”, explicó el Dr. Andrés Schwember, investigador principal de la iniciativa.

El seminario contó con la participación de la Dra. Mónika Haros cuya presencia se financió gracias al proyecto FONDECYT 11150307 de la Dra. Loreto Muñoz de la Universidad Central. La iniciativa de Polo Legumbres será lanzado oficialmente el día jueves 19 de abril, en el Centro de Innovación UC.

El estudio sobre legumbres de FIA se encuentra disponible en el siguiente link.

Fuente: FIA


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