Publicidad
Copeval

Innovan en la Región del Bío Bío con quínoa y alforfón con miras a EE.UU. y México

19 marzo, 2018

Trazabilidad e inocuidad pondrían a estos cultivos por sobre los de Perú y Bolivia. Este tipo de desarrollo ganó un FIA de $700 millones para tres años con el compromiso de no dejar de lado a pequeños agricultores.

La apertura de nuevos mercados  como EE.UU. y México junto con el cambio climático ha obligado al sector agroindustrial a innovar con nuevos cultivos. Es ahí donde se ven muy buenas proyecciones para la quínoa y el alforfón.

Así lo asegura el gerente Agronómico de Orafti Chile, Peter Guhl, empresa de la zona que innova con estas plantaciones, incluyendo la achicoria.

“Partimos presentando el proyecto al FIA (Fondo de Innovación Agraria) donde nos ganamos un polo de desarrollo territorial de $700 millones por tres años. Nos comprometimos en el desarrollo y a no dejar de lado a los agricultores pequeños que existen mayormente desde el Maule hacia la costa”, explica el gerente de Oarsti S.A.

El ejecutivo destaca que hoy la quínoa crece en Chile desde Chiloé hasta el altiplano.

“Está perfecto y el alorfón lo tomamos, porque es un grano alternativo que puede reemplazar al trigo. De hecho , algunos le llaman  sarraceno, pero no me gusta ese nombre, porque en estricto rigor no es un grano”.

Apertura de mercados

El país cuenta con 700 hectáreas de quínoa en total,  de la cual  más de la mitad está en la Séptima Región costa, pero tienen un problema de comercialización, ya que  tienen que competir con la quínoa de Perú y Bolivia.

“Hicimos la apuesta de transformar toda la quínoa chilena en un producto inocuo y trazable con el fin de darle un valor adicional en el mercado mundial que ni Perú ni Bolivia pueden ofrecer. Esta es la primera apuesta para incluir a todos los agricultores de Chile”, enfatiza Guhl.

En cuanto a la apertura de mercados, Guhl sostiene que  “hasta el momento nos ha ido bastante bien con muy buenos contactos en EE.UU. y México que son de una alta demanda y alto interés justamente en la inocuidad y trazabilidad donde hemos visto que tenemos las puertas más que abiertas”.

De acuerdo con el ejecutivo, “el alforfón está más dirigido a la industria de la panificación libre de gluten, tanto en masas dulces como saladas y reemplaza lo que hoy día se hace con arroz y harina de maíz fundamentalmente”.

Añadió que “la mayor ventaja de la quínoa, además de ser un alimento ancestral en Latinoamérica, es su alto porcentaje de proteínas muy valiosas con un espectro muy completo que no es muy habitual en los vegetales”.

Por su parte, al alforfón, se le atribuyen propiedades en el combate contra el cáncer, lo que se está estudiando por el Departamento de Farmacéutica de la Universidad de Concepción.

Gremio agrícola

Para José Miguel Stegmeier, empresario agrícola y presidente de la Sociedad Agrícola de Bío Bío, Socabio,  “no sólo el cambio climático presiona o permite el introducir nuevos cultivos o especies a la agricultura chilena y en particular de la zona. Lo mismo con las necesidades y nuevas exigencias de los mercados abren oportunidades a los productores y a la agroindustria”.

A su juicio,  “efectivamente, especies como la quínoa y el alforfón están resultando bien en su etapa de ensayos . Su implantación en la Región tiene más que ver con nuevos mercados y en menor medida con el  cambio climático”.

Así, Stegmeier cree que probablemente “la mayoría de los nuevos cultivos y especies frutales están siendo introducidas o reintroducidas por esta combinación de factores, mercado y cambio climático. Y, a manera de ejemplo, existen varias especies que sustentan este argumento: las plantaciones de nogales, el avellano europeo, la soya,  maíces, frijoles y hortalizas”.

Igualmente, precisa que “ sin lugar a dudas es muy relevante la reintroducción de variadas vides que harán que está zona como lo fue en la Colonia y los inicios de la República. La producción de vinos mediante cepas tradicionales como las nuevas variedades vitiviníferas, permitirán el desarrollo de licores preparados con hierbas y frutas de la zona”.

Historia de la compañía

El gerente de Orafti Chile, Peter Guhl, destaca la relevancia de la compañía en este proceso clave para la Región del Bío Bío en materia alimentaria.

“Pertenecemos a un gran grupo que se llama Swett Succer que es una empresa alemana cuya filial es el grupo Beneo, quienes agrupan todos los alimentos funcionales. Dentro del grupo Beneo está Orafti  que hace fibras a partir de la achicoria en firma de inulina y oligofructosa”, resaltaron.

La firma da trabajo permanente a más de 250 personas y  que suben a  350 durante los tres meses que dura la cosecha.


Publicar un nuevo comentario