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Calculadora promete disminuir la huella de carbono dejada por vinos y frutas

20 julio, 2017

vino-blancoLa industria de frutas y vinos de Sudáfrica creó una iniciativa que ayudará a los productores y exportadores a mantenerse a la vanguardia con sus credenciales ecológicas. La iniciativa se llama Confronting Climate Change (CCC) y podría provocar, incluso, un ahorro en los costos de insumos en los procesos.

Ese es el mensaje que entrega Anél Blignaut, gerente de proyecto de CCC, quien explica que la iniciativa consiste en una calculadora de huella de carbono, la cual cumple con los estándares internacionales PASS2050 establecidos por el Carbon Trust y que, hasta la fecha, cuenta con 1.500 usuarios y alrededor de 702 negocios con evaluaciones completas.

“Quienes utilizan esta herramienta son los productores primarios, agricultores, lugares de embalajes y lagares. Los exportadores también han mostrado interés, porque es común que analicen el impacto que deja la huella de carbono en sus huertos”, comentó Anél Blignaut a Portalfruticola.com.

Con el fin de reducir las emisiones de carbono, la gerente del proyecto agregó que en la actualidad hay más presiones desde los mercados. Ejemplos de esto son la presencia de representantes de las normas de certificación LEAF y una mayor cantidad de preguntas que realizan los supermercados al respecto.

“El factor impulsor es que para el agricultor sea una herramienta útil. Que los ayude a medir sus entradas y que con un correcto empleo, podría ayudarlos a reducir sus costos de insumos. Así, no sólo sería un dispositivo capaz de calcular la huella de carbono”, puntualiza Blignaut.

La encargada del proyecto comenta que a partir de la información que ellos tienen, los usuarios pueden identificar dónde están los puntos claves en su negocio, tanto en términos de huella de carbono como de sus insumos.

“En un huerto es normal el suministro de electricidad para el bombeo de agua y también nitrógeno para algunos de sus insumos. Para sus embalajes es una vez más la electricidad y el material de empaque. En este caso esos vienen a ser los puntos claves. Una situación similar ocurre con las bodegas de vino”, detalla Anél Blignaut.

Adicional a estas funciones, el servicio también permite a los exportadores obtener una imagen completa de la cadena de suministro de su huella de carbono. Esto se consigue gracias a que en los puertos de mercado de destino siempre se deben completar todas las secciones en los formularios y sus proveedores también utilizan la calculadora.

El proyecto inició antes de que Anél Blignaut llegase en 2008. En esos entonces estaba conformado por dos asociaciones de la industria frutícola: La Asociación de Cítricos de África Meridional (CGA) y Hortgro, además de la Red de la Industria del Vino para la Experiencia y la Tecnología (Winetech)

“Se reunieron y querían abordar cómo podían contribuir en la disminución del cambio climático en los sectores de la fruta y el vino. Así idearon la calculadora de huella de carbono”, dice Blignaut. Y añade “desde allí creció y durante los últimos tres años son organismos de la industria como el Departamento de Agricultura del Cabo Occidental quienes financian el proyecto”.

Respecto al uso que tiene esta atractiva herramienta , Anél dice que “en teoría estaría cubriendo todo el país, aunque la exportación de frutas y vino se concentra en el Cabo Occidental. Sin embargo, hacemos nuestros talleres en otras partes del país, también en Mpumalanga y en el Cabo Oriental. Además, algunos productores de vegetales también hacen uso de ella”.

Por el momento el servicio es gratuito, pero desde CCC endosan la responsabilidad a los productores para alistar a los proveedores de servicios recomendados y hacer frente a sus deficiencias.

“Podríamos darles algunas ideas en términos de recomendaciones de qué observar, pero cada huerto y empaquetadora son únicos, así es que es el productor el que debe comenzar a comprometerse con ciertos proveedores de servicios. A veces es sólo la eficiencia y mejorar su estilo de gestión, pero también pudiese ser la tecnología”, señala Anél.

La gerente comenta que CCC cuenta con cuatro años de buenos datos y que, por lo general, los talleres tienen actualizaciones de calidad para compilar informes del punto de referencia para diversas regiones y mercancías.

Para finalizar Anél Blignaut comenta que “en general el cambio climático se siente más en los últimos años, especialmente en el Cabo Occidental, donde hemos tenido un año muy seco y todavía está bastante seco y, aunque siempre hay agricultores que no les gusta hacer este tipo de cosas, se está viendo un cambio”.

Fuente: Portal Frutícola


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