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Advierten leve recuperación del mercado de las semillas

1 octubre, 2015

semillasSAG acaba de realizar capacitación a agricultores sobre certificación varietal.

Mientras el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se reunió con profesionales y técnicos representantes de las empresas productoras  de semillas del Maule, Bío Bío y La Araucanía en Chillán, para coordinar e informar aspectos relacionados con los procedimientos y requisitos necesarios para la certificación varietal de la semilla de exportación,  los productores advierten un leve crecimiento de la demanda de este sector productivo, que tuvo un bajón fuerte el año pasado, debido a varios factores.

Carlos Smith y Marcelo San Martín, los productores de semillas de exportación más antiguos de la zona, comentaron que en el mundo se ha producido un sobrestock de semillas y que esa es la principal razón de lo que está ocurriendo. Ambos estiman que mientras se libera el mercado, el rubro continuará complicado en el país.

El mercado de las semillas ha caído cerca de un 70%, luego de que el 2013 lograra un récord de exportaciones, por 651 millones de dólares

La situación es grave, ya que luego que Chile el año 2013 logró un récord de exportaciones, con 651 millones de dólares, convirtiéndose en el quinto exportador de semillas del mundo y el primero del Hemisferio Sur, el mercado ha caído en cerca de un 70%.

Para capear esta crisis, Smith comenta que ha diversificado su producción semillera y crecido en otros rubros, lo mismo que San Martín, quien ha optado por trabajar en maíz de grano, aumentar en trigo y remolacha. Lo lamentable de esto es que ambos se han especializado en el área y han invertido en maquinaria y tecnología para ser competitivos en el rubro.

También los productores precisan que la subida del valor del dólar respecto al peso, que tanto esperaron, ya no les será de utilidad puesto que los precios internacionales de las semillas están bajos por el alto stock, en tanto que los insumos se les han encarecido por el alza del dólar.

Carlos Smith afirma que Chile también se había convertido en un país caro para las grandes firmas semilleras, por lo que éstas optaron por producir más en áreas más baratas y mantener en ambiente controlado la semilla, con costos competitivos.

Otra situación que también afectó al mercado chileno, aunque en menor proporción, fue la huelga portuaria de 2013, que tuvo impacto en la imagen del país y que causó demoras en el transporte de semillas a su destino, lo que es fatal, porque es un negocio donde se trabaja con pedidos y tiempos estrictos.

Los productores estiman que el mercado podría recuperarse en un par de años y agregan que en la producción mundial y en la industria chilena, hay cierto optimismo respecto al futuro.

Certificación SAG

Lo mencionado por los productores fue corroborado en la reunión del SAG, donde se dio cuenta que la superficie de semilleros ha disminuido en los últimos dos años, producto del stock internacional. La temporada 2014-2015 la superficie sometida a certificación llegó a 14.855 hectáreas,  lo que representó una disminución de 60% respecto a la anterior, la cual tiene como principal causa la menor superficie de semilleros de maíz, la que tuvo una baja de un 80% respecto a la temporada anterior.

El director del SAG de Bío Bío, Jaime Peña Cabezón, informó que la  certificación de semillas, que es un proceso voluntario,  tiene como finalidad que la agricultura nacional cuente con materiales de multiplicación comprobadamente sanos, garantizando la identidad y pureza varietal, facultad germinativa y calidad sanitaria, contribuyendo así al aumento de la productividad y sustentabilidad de los cultivos, además de facilitar el comercio interno y externo.

Para asegurar la identidad varietal y pureza de las semillas, el productor debe cumplir  con la Norma General y Normas Específicas de certificación de semillas definidas para las principales especies o grupos de especies agrícolas: cereales, lupino, maravilla, papa, raps, remolacha, soya, ajo, leguminosas de grano grande, maíz, sorgo, forrajeras gramíneas y forrajeras leguminosas. Estas normas se encuentran armonizadas con los principales sistemas internacionales y con los acuerdos bilaterales específicos, como es el caso de Argentina.

En esta tarea el servicio ha sido muy efectivo, según precisó el productor  Carlos Smith: “El SAG es una institución creíble, que da confianza”. Agregó que además hace un trabajo de fiscalización y certificación, da garantía a los países que reproducen sus semillas aquí, lo que es un respaldo para los productores.

Los interesados en inscribir sus semilleros para obtener la certificación del SAG deben  presentar la solicitud de inscripción en las oficinas SAG que corresponda a la ubicación del semillero, además de las etiquetas oficiales, croquis de ubicación y descripción varietal de la semilla a certificar.

Fuente: Diario La Discusión


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